El lenguaje que empleamos modela nuestra forma de pensar

La comunicación a través del lenguaje es un fenómeno casi mágico. Salen sonidos de la boca de un sujeto, provocan vibraciones en el aire que alcanzan el sistema auditivo de otro, éstas se traducen e interpretan y son comprendidas, generando pensamientos en ese oyente que puede, a su vez, emitir otro mensaje.

palabras conversacion realidad discurso

Existen cientos de lenguas en el mundo, y los hablantes de cada una perciben la realidad de manera diferente. ¿Cómo es posible?

La Dra. Boroditsky desarrolla su actividad investigadora y docente en la Universidad de California. Sus estudios sobre las interacciones entre lenguaje, cognición y percepción aúnan disciplinas como la lingüística, las neurociencias, la antropología y la psicología. En la charla TEDWomen que impartió en 2017 nos hace ver cómo nuestra lengua materna modela la manera en que procesamos la información que llega a nosotros.

Sí, las palabras que utilizamos modelan nuestra forma de pensar. La cognición humana no es universal: se configura según la lengua y la cultura en la que estemos inmersos. No vemos todos la misma realidad. Percibimos la realidad según el vocabulario del que disponemos para describirla y compartirla con los demás.

Si las palabras modelan nuestra forma de pensar…

¿Por qué piensas como piensas?

¿Qué puedes hacer para cambiar tus pensamientos?

Y llegó Diciembre…

luces navidad

En estas últimas semanas me he dado cuenta de que me he hecho mayor.

Sí, no pongas esa cara. Seguro que a ti también te ha pasado.

Se supone que el cambio es progresivo, gradual, que fluye de manera natural y apenas tendríamos que darnos cuenta. Y sin embargo… ¡zas! un día te levantas y ya no tienes veintipico (o trentaypico, que dicen que los treinta son los nuevos veinte), ya no todo está permitido, y percibes el mundo de manera distinta. ¡Hasta empiezas a pensar en hacerte un plan de pensiones! Quizá haya sido la suma de pequeñas variaciones, pero se ha producido un cambio cualitativo e… ¿irreversible?.

Y te descubres haciendo cosas de mayor: rememorando batallitas de juventud, aconsejando a tus sobrinos (algunos ya adolescentes) y hablando ¡oh, sí! de lo deprisa que pasa el tiempo y de lo rápido que se nos va la vida.

Si ya lo decía Jorge Manrique en sus coplas, allá por el siglo XV…

Recuerde el alma dormida.

Avive el seso y despierte

contemplando

cómo se pasa la vida,

cómo se viene la muerte

tan callando,

cuán presto se va el placer,

cómo, después de acordado,

da dolor,

cómo a nuestro parecer

cualquier tiempo pasado

fue mejor.

Y por si eso fuera poco, Karina nos lo recuerda cantando:

¿Será verdad eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor?

No sé a ti, pero a mi no me convence en absoluto. Quizá me esté haciendo mayor, pero me resisto a perder la esperanza y la ilusión por el tiempo que vendrá.

to do listEn esta época muchos de nosotros hacemos balance del año, como nos recordaba Paula en su último post. Repasamos la lista de objetivos que elaboramos al despedirnos del anterior y verificamos qué hemos logrado y qué se nos ha quedado por el camino. Y afilamos el lápiz para anotar las metas y deseos para el 2015.

Me gustaría que, además de este clásico ejercicio de cierre anual, valoraras qué sorpresas te ha dado el año que se va. ¿Qué has aprendido? ¿Has desarrollado alguna nueva habilidad?¿Qué has hecho por primera vez? ¿Qué has descubierto de nuevo en ti y en los que te rodean? ¿Has conocido a alguien interesante?

Dirán que cualquier tiempo pasado fue mejor… Pero yo estoy convencida de que lo que has aprendido durante este tiempo, el bagaje de experiencias y habilidades que has acumulado y desarrollado a lo largo de ese “pasado mejor”, pueden hacerte brillar en el presente y en el futuro.

Confío y deseo que tu balance del año sea siempre positivo.

¡Adiós, 2014!   ¡Y gracias por todo!

María Jimenez

María Jiménez

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