De regalo, instrucciones para la vida.

Esta Navidad ha sido muy especial para mi.

Os confesaré que no me gustan nada estas fiestas. Sin embargo, este año he hecho algo muy distinto de lo que venía haciendo estos últimos años. No voy a entran en detalles, pues no es éste un lugar para ventilar mis intimidades. Sólo os contaré que una de mis numerosas primas (ella dice que es mi favorita, y no se lo vamos a negar), me regaló un poema. En realidad el poema no era suyo, sino de Magdalena Sánchez Blesa. Magdalena, gracias por el préstamo. Por tus palabras, por tu fuerza y por tu compromiso.

Esta maravilla formará parte de su cuarto libro, Manual para mis hijos. Y yo, que soy muy osada, me atrevo a proponeros que sea también para vosotros. El equipo de Más Leer la entrevistó y sus palabras en prosa tampoco tienen desperdicio.

Aquí os la dejo, recitando su obra.

 

Al compartir este regalo, confío en que su efecto se multiplique. Espero que os emocione y os cargue de ganas de comeros el mundo tanto como a mi.

 

Jamás un conato de daros la vuelta

Jamás una huida, por muchos que sean

Jamás ningún miedo, y si acaso os diera,

Jamás os lo noten, que no se den cuenta

Jamás un “me rindo”, si no tenéis fuerzas

Aunque fuese a gatas, llegad a la meta

Que nadie os acuse… ¡miradme a la cara!

Que nadie os acuse de dejar a medias un sueño imposible…

(Si es que los hubiera)

Yo no los conozco,

Y mira que llevo yo sueños a cuestas

Jamás, y os lo digo como una sentencia, ¡miradme a la cara!

Jamás en la vida paséis por el lado de cualquier persona sin una sonrisa

No hay nadie en el mundo que no la merezca

Hacedle la vida más fácil, ¡miradme!

A cada ser vivo que habite la tierra

Jamás se os olvide que en el mundo hay guerra

Por pasar de largo sin gloria ni pena delante de un hombre

Y no preguntarnos qué sueño le inquieta

Qué historia le empuja,

Qué pena lo envuelve,

Qué miedo le para,

Qué madre lo tuvo,

Qué abrazo le falta,

Qué rabia le ronda,

Qué envidia lo apresa…

Jamás, y los digo faltándome fuerzas,

Si el mundo se para,

Os quedéis sentados viendo la manera de que otro lo empuje

Remangaos el alma,

Sed palanca y rueda,

Tirad de la vida vuestra y de quien sea,

Que os falte camino,

Perded la pelea contra los enanos

No sed los primeros,

Que os ganen los hombres que no tienen piernas

No sabedlo todo,

Dejad que contesten los que menos sepan

Las manos bien grandes,

Las puertas abiertas,

Anchos los abrazos, fuera las fronteras

Hablad un idioma claro, que se entienda

Si estrecháis la mano, hacedlo con fuerza

Mirando a los ojos,

Dejando una huella

Prestad vuestra vida,

Regaladla entera

Que a nadie le falte ni una gota de ella

¡Cantad!

Que cantando la vida es más bella

Y jamás, os hablo desde donde nazca

El último soplo de vida que tenga,

Jamás una huida,

Por muchos que sean…

 

Save Roses: Jóvenes ingenieros comprometidos con la protección de las víctimas de violencia de género.

Hace unos días, en el noticiario de la TPA, canal autonómico del Principado de Asturias, apareció algo que llamó poderosamente mi atención, y me apetece compartirlo con vosotros.

Una joven gijonesa recién graduada en Ingeniería ha desarrollado una aplicación para su proyecto de fin de carrera. Hasta aquí, nada sorprendente. La cuestión es que María González ha diseñado, en colaboración con la Policía Nacional, Local, la Guardia Civil, y el Centro Asesor de la Mujer, una aplicación que favorece la protección de las víctimas de violencia de género.

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Se trata de una aplicación invisible: se descarga, se instala y desaparece sin dejar rastro. Para activarla, sólo hay que marcar un número que tampoco quedará registrado en el listado de llamadas. A través de esta aplicación, se establece una vía de comunicación bidireccional entre las fuerzas de la ley y las víctimas de cada zona, facilitando su protección, ubicación y la intervención en caso de emergencia.

rosas rojas vaso cristalEl proyecto, que ha recibido el discreto nombre de «Save Roses» ha sido propuesto al Ministerio de Interior por su gran utilidad, como herramienta a emplear en el territorio nacional a la hora de atender las necesidades de las mujeres víctimas de violencia de género, aunque, dadas sus características y funciones, la aplicación puede resultar útil también para otros colectivos en situación de riesgo o desprotección.

Quizá alguna empresa pueda terminar el desarrollo que María ha planteado y pronto las nuevas tecnologías, accesibles y de fácil manejo, se conviertan en aliadas en la protección de la mujer y de todas las personas que puedan requerir ser localizadas, protegidas y rescatadas en un momento dado.

Si queréis conocer a la artífice de esta gran idea, podéis verla en una breve entrevista aquí.

En cuestiones de violencia, concienciación y prevención resultan claves, sin embargo, la intervención eficaz, eficiente y efectiva, es crucial.

¡Hasta el próximo post!