La receta de la Felicidad

Mucho se ha escrito y mucho se habla de alcanzar la felicidad. Es la Piedra Filosofal, el Santo Grial, la meta que todos, cada cual por su camino, deseamos alcanzar.

Y parece tan difícil ser feliz…

Hay un profesor de Psicología y Filosofía en la Universidad de Harvard que, haciendo de la ciencia su instrumento, ha convertido la felicidad en su bandera y, dada la demanda de tan preciada receta, ha publicado diversos títulos de gran éxito, como “Elige la vida que quieres” o “Practicar la felicidad”. Su nombre es Tal Ben-Shahar, y sus ingredientes, mucho más sencillos y accesibles de lo que imaginas: relaciones sólidas, gratitud, rutinas cotidianas, estar presente y manejo de emociones negativas.

Entonces, ¿se puede aprender a ser feliz? Y si se puede aprender… ¿podremos enseñar a las próximas generaciones a serlo?

Sí, rotundamente.

Estoy segura de que, después de escucharle, se te ocurrirán varias cosas que puedes comenzar a hacer esta misma semana, quizá ahora mismo, para empezar a construir esa felicidad.

¡Adelante!

 

Tómate un momento:

¿Qué es para ti la felicidad? ¿Qué estás haciendo para acercarte a ella? ¿Te boicoteas de alguna manera cuando parece que vas a conseguir lo que crees que te haría feliz?

Me encantará que compartas conmigo tu opinión y tus inquietudes al respecto.

Y, si eres de los que se sabotean… Tal vez te interese leer un antiguo post sobre el Complejo de Jonás.

¡Hasta el próximo post!

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Falta de sueño: ¿Qué les ocurre a tu cuerpo y a tu cerebro si no duermes?

A muchos de nosotros nos ha ocurrido: el estrés y las preocupaciones cotidianas se cuelan en nuestro dormitorio y nos impiden conciliar el sueño, o provocan que despertemos en mitad de la noche, o a horas tempranas de la mañana, y no podamos volver a dormir. Durante el día, combatimos el cansancio con cafeína y siestas, pequeños trucos que nos ayudan a cumplir con las obligaciones cotidianas y a lidiar con la jornada laboral hasta la noche siguiente. Probablemente, al llegar la noche, esas mismas preocupaciones, junto con el exceso de sustancias estimulantes en nuestro organismo, provoquen una dificultad para dormir aún mayor. Y así, día tras día, nuestros intentos de solución se convierten, si no en causa, en factor mantenedor del problema de insomnio.

Pero, ¿qué ocurre cuando esto se mantiene en el tiempo? ¿qué pasa en nuestro organismo cuando no dormimos? Matthew Walker, experto en sueño y profesor de Psicología y Neurociencias en la Universidad de Berkeley (California), autor del libro ¿Por qué dormimos? nos cuenta los numerosos efectos de la privación de sueño sobre nuestro cuerpo y sobre nuestro cerebro.

 

Para comenzar, la falta de sueño impide que el cerebro cree nuevos recuerdos. La bandeja de entrada de nuestra memoria queda bloqueada y no es posible registrar nueva información: podemos tener episodios de amnesia.

Durante el sueño, el cerebro realiza trabajos de restauración y reparación. Entre otras cosas, elimina una proteína tóxica, llamada betaamieloide, que tiende a acumularse y está relacionada con el desarrollo de demencias, como el Alzheimer. Por tanto, la falta de sueño aumenta el riesgo de demencia en el futuro.

Sin embargo, no solamente nuestra memoria se ve fuertemente perjudicada por la privación de sueño: nuestro cuerpo también se desincroniza de múltiples maneras.

Los niveles de testosterona en varones se alteran, provocando cambios en su virilidad y su capacidad reproductiva equivalentes a un envejecimiento de 10 años. El sistema inmunitario, por su parte, ve alterado su funcionamiento, reduciéndose las células que combaten el cáncer hasta en un 70%. El efecto de la falta de sueño sobre el sistema inmunológico es tan grave que la Organización Mundial de la Salud ha llegado a catalogar los problemas de sueño como factores de riesgo para el desarrollo de procesos cancerígenos.

Si tienes hipertensión, te alegrará saber que el sueño es la medicación más efectiva. El riesgo de sufrir problemas cardivasculares se duplica en personas que duermen 6 o menos horas al día.

Dos veces al año, por cuestiones de ahorro energético, cambiamos la hora. Esto puede resultar molesto, pues en uno de esos cambios perdemos una hora de sueño y a todos nos cuesta unos días adaptarnos a este nuevo horario. Hay estudios que demuestran que en las 24h que suceden al ajuste de hora que tiene lugar en primavera, el número de infartos se incrementa en un 24%.

Nuestro cuerpo puede sobrellevar hasta 16h de vigilia sin grandes efectos. Si la privación de sueño se alarga, comienza el deterioro mental y fisiológico, hasta el punto de que a las 19-20h, nuestra capacidad mental es equivalente a la de una persona ebria.  No darías positivo en un control de alcoholemia, pero tu capacidad sería la misma que si lo hicieras. ¿Sorprendid@?

¿Cuántas horas hace que te levantaste? Vamos a echar la cuenta…

Consierando que nuestro cerebro necesita 8h de reposo para recuperarse de 16 horas de vigilia

niño durmiento sueño psicologia

Espero que todo esto te motive a revisar tus hábitos de sueño. ¿Nos vamos a dormir pronto hoy?

Estaré encantada de leer tus reflexiones y comentarios.

¡Que descanses!

 

 

 

 

 

Y llegó la “vuelta al cole”…

Sí, ya está aquí. Llegó ese momento tan temido por algunos, tan deseado por otros: La vuelta a la rutina, el inicio de curso, el fin de las vacaciones.

Mafalda - vuelta al cole

He de reconocer que a mi, personalmente, me gusta septiembre. Es la vuelta a lo conocido, al orden, tras un tiempo de descanso, libertad, ocio y cierta improvisación. Pero, consciente como soy de que, para muchas personas y, desde luego, para muchas familias, supone un momento de crisis, me he decidido a escribir sobre esta cuestión.

vuelta al cole ansiolíticoEn estas fechas se junta el presunto estrés postvacacional de los padres (sí, digo presunto, pero de eso hablaremos otro día…), la cuesta de septiembre, con todo el revuelo y el gasto económico que supone la adquisición del material necesario para comenzar el curso, y el retorno de los peques, y los no tan peques, a sus tareas escolares y académicas.

Se acabó la libertad de horarios, las horas muertas, las largas siestas, la playa… ¿Es ése el enfoque? Desde luego, si nos contamos así la historia, no es de extrañar que nos desagrade esta época. Parece que sea el fin de lo bueno. Sin embargo… ¿quién dijo que lo que comienza ahora no sea bueno?

Es precisamente eso, nuestra actitud, lo que convierte Septiembre en una cuesta de gran pendiente… ¡o en un trampolín!

Y nuestros peques, como siempre, imitan lo que ven. Si tu discurso es pesimista, angustiado o de resignación… Ya sabes cómo se mostrarán ellos. Tenemos que aprender a motivarnos y motivarles para comenzar esta nueva etapa con un buen rendimiento y disfrutando del tiempo libre (que lo habrá, seguro).

Durante los días previos a la incorporación al cole o al trabajo, es recomendable que retomemos algunas rutinas: asumir progresivamente horarios razonables de sueño y alimentación, próximos a los que tendremos durante el curso, facilita la transición a esta nueva etapa y minimiza las sensaciones de cansancio, desgana y pereza.

Respecto al sueño, no me cansaré de recordaros que un sueño de calidad es incompatible con la presencia de dispositivos móviles… Así que, aunque durante las vacaciones nos hayamos tomado ciertas licencias, debemos tener presente que el móvil no es un buen compañero de sueño. Y aún menos para nuestros niños y adolescentes (si quieres saber más sobre el sueño en estas edades, te recomiendo este artículo).

iphone-388387_1280La nomofobia o adicción al móvil es una realidad cada vez más frecuente. ¿Y has oído hablar del “vamping“? Consiste en estar conectado al móvil hasta altas horas de la noche. Resulta un fenómeno muy común entre los adolescentes y tiene fuertes repercusiones sobre su estado de ánimo, su rendimiento escolar y, evidentemente, sobre la cantidad y calidad de su sueño. Por favor, no te lo tomes a la ligera.

El orden ayuda, no sólo en los hábitos, sino también en el entorno: Reorganizar la habitación y el escritorio, retirando objetos que no vayamos a utilizar y haciendo sitio para el nuevo material, nos ayuda a tomar conciencia de la realidad de la nueva etapa y nos permite despejar tanto el exterior como nuestra mente.

Podemos elaborar un horario semanal, convirtiéndolo en una tarea estimulante que nos permita tanto ver y anticipar cuál será la estructura de nuestro día a día como apreciar los momentos de tiempo libre y planificar a qué podemos dedicarlo: jugar, descansar, practicar algún deporte, pasar tiempo con los amigos o la familia, ver pelis, aprender a hacer ganchillo… ¡Lo que tú quieras!

felipe angustia

Porque la vuelta a la rutina no es una condena, sino una nueva oportunidad para gestionar tu tiempo y descubrir que, también durante el curso, puedes tener tiempo para todo.

Y, si necesitas ayuda, no olvides que puedes contactar con nosotros.

¡Feliz vuelta al cole!