Otras maneras de convivir con las alucinaciones

Porque hay muchas maneras de enfrentar un diagnóstico, y la peor de todas es adherirse a él, emplearlo como un escudo para aislarse del mundo y defenderse de los demás.

Hoy os traigo un ejemplo de afrontamiento creativo de la enfermedad mental -según escribía esta expresión, he fruncido el ceño, pues no me gusta nada, pero así es como se cataloga a las personas que sufren de experiencias como la de esta chica-:

kate alucinacion auditiva pajaroSe trata de una joven de 18 años que a lo largo de su vida ha recibido múltiples diagnósticos, algo bastante común cuando uno entra en la espiral del Sistema de Salud Mental. Su malestar se ha ido intensificando con el tiempo y finalmente los psiquiatras decidieron que lo que le ocurría encajaba con la etiqueta de esquizofrenia. Padece alucinaciones auditivas y visuales. Oye voces y sonidos aleatorios (crujidos, chasquidos o incluso el canto de pájaros) que no proceden de ningún lugar, y con frecuencia ve bichos, caras y ojos que se mueven.

La experiencia puede resultar terrorífica así descrita. Sin embargo, Kate ha encontrado una manera de manejarla: la dibuja.

Ella misma, en un pequeño artículo publicado en Bored Panda, comparte su experiencia: «Siempre he sido una artista, pero no supe lo que significaba hasta que apareció mi enfermedad. Rechazo el término «enfermedad mental»; implica que lo que soy es un persona corrompida y rota».

Comparto su opinión. Cambiemos el discurso. Evitemos el estigma que conllevan las etiquetas diagnósticas y que los medios de comunicación perpetúan. No hablemos de esquizofrénicos, de enfermos mentales ni de depresivos. Hablemos de personas, personas con experiencias extrañas, poco comunes, a veces muy desagradables. De personas que sufren. De personas que son mucho más que un diagnóstico.

Y, en el caso de Kate, de alguien que expresa su sufrimiento a través del arte. Aquí tienes algunos ejemplos:

Puedes encontrar más dibujos en su cuenta de Instagram: @awkwardapostrophe

Me encantará que me dejes un comentario y me cuentes cuál es tu experiencia o tu opinión.

¡Hasta el próximo post!

16 comentarios machistas por minuto: Ahora o nunca

Algunas personas somos conscientes de la presencia del machismo en nuestra sociedad. Otras, sencillamente, lo normalizan. La distribución de roles, las relaciones entre los géneros, están cambiando. Quizá no tanto ni tan deprisa como a algunos nos gustaría, pues la igualdad entre hombres y mujeres es aún un horizonte muy lejano en algunas facetas de la vida. No obstante, el aumento de conciencia del problema no hace sino ratificar que, por fin, un cambio es posible.

igualdad de generoUna joven estudiante de 17 años, Alicia Ródenas, del Instituto Diego Siloé de Albacete, ha recopilado 100 comentarios machistas que, si no todas, la mayoría de nosotras ha escuchado en numerosas ocasiones desde la más tierna infancia.

Durante la niñez, la adolescencia, y aún en la vida adulta, en todas las etapas vitales, se nos bombardea con mensajes que nos imponen modelos de feminidad y masculinidad sujetos a los roles tradicionales.

  • «No seas tan bruta jugando, pareces un niño»
  • «Las niñas no hacen esas cosas»
  • «Si ese niño te pega, no te preocupes, es porque le gustas»
  • «Los videojuegos y los coches son de chicos, las niñas juegan a cocinitas, a mamás y papás…»

A estos mensajes, que calan en la mente infantil dejando una huella importante en muchos casos, se añaden en la adolescencia otros que implican juicios respecto al desarrollo de la sexualidad:

  • «¿Ya tienes novio?» «¿Aún no tienes novio?»
  • «Si no querías que te mirase, ¿para qué llevas ese escote?»
  • «Si estás siempre rodeada de chicos, eres una calientap*llas; si sólo te relacionas con chicas, igual eres lesbiana. Si no te interesa, eres una estrecha»
  • «¿Qué pasa? ¿Tienes la regla, o qué?»

A medida que los años pasan y las niñas nos convertimos en mujeres, algunos de estos comentarios llegan incluso a poner en peligro nuestra integridad física:

  • «No te pongas ese vestido tan corto si yo no voy contigo»
  • «¿Te violó? ¿estás segura? Quizá lo provocaste… ¿Qué llevabas puesto?»
  • «Como me dejes, te vas a enterar… Voy a arruinarte la vida»
  • «Como me dejes… Te mato»

Machismo mujer sufiendo angustia

El video termina con una contundente afirmación:

«La violencia de género no es solo física. La vivimos desde nuestra infancia y nos persigue hasta el final. Es ahora o nunca.»

Tal como afirma la joven, “Hay que empezar desde pequeños. Si no, es muy difícil aprender que decir estas cosas está mal” y que, por ejemplo, si una niña quiere jugar a fútbol no hay por qué necesidad de impedírselo, que no está bien soltar comentarios machistas y luego aducir que «era broma» y que es una barbaridad preguntarle a una mujer violada qué llevaba puesto”.

Es ahora o nunca.

 

 

¡Al carajo los propósitos de año nuevo!

No te escandalices por el título de ese post, que seguro que a ti también te ha ocurrido… Acabas el año haciendo balance y planteándote, con la mejor intención, una serie de cambios a llevar a cabo en tu vida: más ejercicio, menos alcohol, más aire libre, menos tele, más vida social, aprender o mejorar alguna habilidad o conocimiento, ser más organizad@, perder peso… Y unas pocas semanas después o, como muy tarde al empezar la primavera, esos propósitos de año nuevo, quedan olvidados y, una vez más, te descubres a ti mismo haciendo las mismas cosas, poniéndote las mismas excusas…

En el vídeo que os traemos hoy, Prince Ea, poeta, rapero y productor de cine norteamericano nos da un tirón de orejas y nos propone levantar el culo de nuestro cómodo sofá y movernos en la dirección de lo que queremos conseguir.

¿Eres águila o gallina?

Aquí lo tienes:

 

Si prefieres verlo en versión original, aquí está:

 

La verdadera desgracia en la vida no es la gente que apunta muy alto y falla, sino la que apunta demasiado bajo… Y acierta.

aguila-volando

Como os decía en aquel post sobre el despropósito de los propósitos de año nuevoSi a pesar de todo desistes, si no logras incorporar esa nueva actividad en tu rutina y acabas por abandonar… Quizá sea porque realmente no lo necesitas. En todo caso, espero que cada día cuando hagas (o pases de hacer) aquello que te propusiste el primero de enero, seas consecuente contigo mismo.

La coherencia es un propósito que todos debemos practicar a diario